LA LENGUA
ESPAÑOLA ES IBÉRICA
RPI:
B-3851-14
En Barcelona, a 3 de
Septiembre de 2015
Apreciados
Srs.:
Quisiera
poner en su conocimiento y a través de este comunicado, que la afirmación de que el idioma
español proviene del latín vulgar
y dado por cierto en la historiografía oficial es una grave equivocación. Esta
teoría está sustentada en una ilusión óptica, ya que lo que el ojo ve, la mente
lo cree. A todas luces parece latín, pero... créanme, no lo es. Es puro
ilusionismo. Nuestra lengua la vemos
escrita con caracteres latinos y por tanto, suponemos que fue razonada
igualmente en latín pero, miren, fue pensada de otro modo. Fue construida con
una escritura ibérica y basada en una
filosofía del lenguaje de origen heleno antiguo.
Lo averigüé el 21 de Abril de
2012 al descifrar la lengua ibérica. Que no se pudiera leer durante todo este
tiempo, dificultó que esto se comprendiera como se debiera desde un inicio. La
base desde la cual parte la actual etimología hispánica para definir sus términos
anda profundamente descaminada y todo lo que se deriva de ella, lógicamente
también lo estará. Y es que nosotros, que teníamos una escritura antigua y
anterior a la griega helenística, con
la llegada del latín ganamos una
nueva ortografía, pero en cambio perdimos nuestras pretéritas funciones del
lenguaje. Todo y con eso, inalterables, los acrónimos
ibéricos fueron las primarias frases
de uso de los autóctonos (de facto) en la península y por asombroso que parezca hoy constituyen los morfemas, fonemas
y lexemas del léxico castellano del idioma español.
Verán, en lingüística moderna un acrónimo, del griego ἄκρος · ὄνομα,
transliterado “akros” y “ónoma” significan nombre.
Pueden ser siglas que se pronuncian como una palabra, pero también son palabras
formadas al unir parte de dos o incluso más vocablos. Esta clase de acrónimos son el tipo común de locuciones usadas en la sintaxis ibérica. Para componerlas,
emplearon alfabetos epichorikos, que
son los distintos alfabetos y formas helenas precedentes a las
denominadas de Mileto para el idioma
griego. En el caso de los caracteres
ibéricos, tuvieron origen en los arcaicos alfabetos de las islas griegas y la
península de Asia Menor. Epichorikos
vendría a significar “las otras regiones”. A partir de descifrar la lengua
ibérica y comprender como habían sucedido las cosas, pude sustentar la teoría
de los acrónimos ibéricos. La elaboré mientras asistía asombrado a las
numerosísimas evidencias que confirmaban en mis hallazgos y múltiples
descubrimientos un origen ibérico heleno
de la lengua española. Animo a todos a conocerlos a través de mis fecundas investigaciones.
La teoría de los Acrónimos Ibéricos
explica la escritura y el idioma de los iberos y los celtiberos miles de años
después de que se dejase de usar y para que hoy pueda comprenderse y estudiarse.
Nuestros antepasados y por mencionar alguno, y llamados por el geógrafo Estrabón como los carpetanos, reparé en
que se trataba de un exónimo; es
decir una traducción. En realidad se trataba de Καρυο “Cario”. Los denominados celtíberos
eran - Çeltikçi - de la península de Asia Menor y no - Celtici -. Quiere
decirse por tanto, que no eran celtas
sino gálatas, así pues eran helenos. Son quienes, entre otros muchos,
nutrieron al castellano de sus actuales palabras,
bien, quise decir frases; y que
hoy inadvertidas están preexistentes en nuestro léxico: LA LENGUA ESPAÑOLA ES IBÉRICA.
Lo cual me complace anunciarles aquí para que conste y
surta los efectos a que hubiere lugar, convenga y proceda.
Afectuosos
saludos;
Enrique Cabrejas Iñesta
Investigador de la Historia del Lenguaje